
Ha sido muy penoso ver como la naturaleza ha fallado en Puerto Principe, la capital de Haití, y se ha llevado miles de victimas. República Dominicana está sufriendo el dolor de la familia haitiana como consecuencia del terremoto que mató miles de sus habitanes y destruyó su capital.
Este es el momento de mirar hacia delante y solidarizarnos con el hermano pueblo y contribuir con lo que sea necesario para aliviar un poco la crisis de vida de los ciudadanos de la capital haitiana.